lunes, 5 de marzo de 2012

Las peores “Tabernas” de Madrid



Como buen tabernero, considero mi lugar de ocio como el mejor de cuantos se pueden visitar. Mi cerveza es la mejor tirada del país, mis botellines, los más frescos, mi carta de vinos de las mejores cosechas y añadas, de mi cocina sólo salen suntuosos manjares para mis comensales. Para amenizar la estancia de mis huéspedes, la selección musical es exquisita y los canales de televisión a gusto del consumidor. Es decir, hago lo posible para agradar la estancia a todo aquel que entre en mi local, sin distinción por antigüedad.


Pero cuando echo el cierre en mi Taberna, suelo visitar otros lugares para, casi siempre, disfrutar de la compañía de amigos o familiares, bien para una cena, bien para tomar algunas cervezas. Es inevitable fijarte en aquellos lugares que visitas para establecer una especie de censo imaginario de los lugares que han sido de tu agrado, para una posible repetición de la jugada.
Pero ese “censo” también tiene una cara oculta, y no es otra que una confección de lugares a los que ni pagando volvería a pisar.

Antes de entrar en materia aclarar a mis acompañantes, amigos, amigas, novios y hermanos:
 “La noche del sábado pasado fue entrañable, me lo pase en grande con vosotros y ya espero repetir, de vuestra compañía. Por tanto si leéis estas líneas, sabed desde ya, que todos vosotros y un servidor, estáis excluidos de las posibles barbaridades que pueda soltar

Ahora continúo.

Lo primero un consejo. Nunca, jamás, os dejéis guiar por un “pescador” en vuestras salidas nocturnas. Confiad en vuestro criterio y en los lugares que conozcáis. Es bueno tener claro donde ir a tomar unas copas, teniendo un plan, os recomiendo seguirlo.

Lugar: La Latina. Madrid.

¿Quién son los pescadores? En primer lugar mis respetos por ellos, ya que están trabajando y esa es su labor de modo que, una vez presentados los respetos:
Los pescadores: Son aquellos que están de esquina en esquina (no se si bien “pagaos” como la coplilla) con una serie de tarjetas o invitaciones, que te asaltan a las primeras de cambio para que visites su maravilloso local. Una fuerza desconocida hace que inmediatamente después de contarte su plan, te veas obligado a seguirle y obedecer sus órdenes para siempre. La oferta que te dice suena a campanas celestiales ¡¡8 euros por copa!! Más cuando en el anterior lugar de donde acabas de salir has pagado 9 euros, por un refresco y garrafa barata.

"La biblioteca nocturna..."

Pues dos fueron los pescadores de los que mordimos su cebo, aunque uno de ellos, por esta vez, su local, se va a salvar de la quema ya que logramos zafarnos del anzuelo a tiempo, por tanto no puedo ser objetivo a la hora de ponerlo a parir, tan sólo apuntaré, que el local era un pasillo y olía a ingle sucia, a canelilla del arroz con leche, a chotuno con mezcla de colonia de mercadillo. De modo que logramos revolvernos en las aguas y desenganchar el anzuelo a tiempo. Por poco, pero logramos escapar.
Con el segundo pescador…si mordimos por completo el anzuelo, tiraron del sedal y capturaron la pieza. La carnaza: “dos copas a 15 €, ambiente agradable y música comercial pero no radical, es decir el pachangueo de toda la vida.”

Seguidme conozco el camino!! Destino: SHOKO

Después del “Sí”, seguimos en procesión al ávido pescador. Deambulando por las estrechas calles de la noche Madrileña, desembocamos en la castiza calle Toledo, lugar del nefasto barco de pesca y destino. Las primeras palabras amables para caer en las redes del parlante se transformaron en ligeras órdenes cuando nos colocó al final de la pequeña fila de entrada, dándonos pequeñas instrucciones para subir a bordo. En ese momento no sabía si iba a entrar a una discoteca o estaba esperando el tren que nos llevara a un campo de concentración.

Cuando llegamos a la entrada, el caballero que encima nos cobraba por entrar, nos marcaba como ganado, con una pulsera de felpa ajustada a un nivel que hizo que mis dedos aumentaran dos tallas por la presión sanguínea. El precio, lo pactado. 15 euros que se transformaron en dos papelitos numerados que deberíamos entregar en la barra para efectuar el cambio de papelina por cubata.
En un principio, vislumbre un rayito de esperanza cuando al subir las escaleras,  entrando en el “Hall” principal, vi que su decoración psicodélica escapada de alguna toma de la “Naranja mecánica” mezclado con algún garito espacial de la serie “Galactica” que no disgustó del todo en mi orgullo friki.

"Espectativas..."

Pero una vez traspasado el Hall…todo quedo en lo mismo. Lo mismo en esta especie de establecimiento. 300 metros cuadrados de luz y música atronadora.
 ¿Donde coño estaba el ambiente agradable?, ¿donde coño la música pachanguera?, el “Pum Pum Pum Pum” comandaban los ritmos de la masa y encima en directo, una “pseudo” versión colombiana a caballo  entre Parchís y Torrebruno. En ese instante me encontraba rezando y esperando para que de un momento a otro hiciera acto de presencia “Blade” y acabara con todos nosotros de una vez por todas.

"Yo me encargo..."

Me dije…voy a hacer lo único inteligente que se puede hacer a parte de dar media vuelta e irme (recordar que pagué 15 eurazos para que me torturaran las orejas y mi buen gusto)…darme a la bebida, de modo que me hice camino hacia la barra, porque en estos sitios no “vas” si no te “abres” paso y llegué después de 30 minutos a la primera fila de barra. Después de cinco minutos, mi socio y yo llegamos a la conclusión, tras una exhaustiva observación que el camarero era camarera, nos costó juzgar su ambiguo aspecto, de modo que le gritamos que queríamos tomar un par de Rones con limones.
Gritar. Porque en estos sitios no se habla, se grita, debido al volumen y alcance de decibelios por metro cuadrado, que hace que hablar detrás de un reactor de avión sea una tarea más vintage. De modo que el camarero-camarera logró saber que queríamos tomar, sólo cuando nuestras voces alcanzaron el timbre de voz que consigue Pavarotti en el momento más álgido del área de “Nessum Dorma” (Al alba vincero…Vincerooooo…quiero un Ron con Limooooooooooooon), la muchacha ambigua sirvió las copas.

"Con Limoooooooooooooooon"

Eso no era Ron con limón. Era Varon Dandy con Limón. El garrafón comparado con eso era gran reserva. Colonia pura con refresco de cítrico.

Después de apurar la copa en cinco minutos tapándome la nariz para que entrara mejor, decidimos salir a fumar. La amabilidad de los trabajadores de este lugar, en estos momentos ya ha conocido su límite una vez has entrado y tienes tu colonia en la mano. De modo que te guían con tonos de voz parecidas a las del sargento de la Chaqueta Metálica que te hacen sentir más Gilipollas aun si cabe. Te marcan con un puto sello el brazo como a un vulgar cerdo, para luego reconocerte cuando regreses a su “Jardín de las delicias”. Porque la única razón que me impulsaba a entrar en este “purgatorio” de segunda división, era la segunda papelina que me obsequiaba y otorgaba con otro Varon Dandy con limón.

 "Varon Dandy de 12 años...donde va triunfa...es un crimen echarle hielo..."

Es en este momento cuando te das cuenta y te preguntas “que coño hago yo aquí” y comienzas a observar….Te das cuenta que el patetismo te envuelve. Estás rodeado de princesitas de extrarradio, vestidas con lujosas prendas de mercadillo barato, y de príncipes con Cristiano Ronaldo como referente cultural, siendo ellos fotocopias en blanco y negro de su chusco estilismo, pavoneándose de sus peinados en punta engominado, marcando ridículos paquetes con sus estrechos pantalones y mostrando sus horas en gimnasio con sus musculitos de medio pelo. Van tan ajustados que seguro que se tiran un cuesco y no sale hasta que saquen su polla cuando se dispongan a mear. Hecho que explica sin duda su capacidad intelectual, del poco peer, los aires pútridos ascienden a sus neuronas pasando a dominar desde ese instante sus pensamientos siendo su guía por el mundo para siempre de los jamases.

Si quitamos a estos lugares la música y las luces, nos queda un emplazamiento de dos por dos en los que pasar horas de pie o saltando bebiendo colonia…

Si esto es diversión podéis considerarme como la persona más aburrida del mundo.
Pero de esta experiencia se puede sacar algo en claro y positivo: No volver Jamás a “Shoko” ni a nada que se lo parezca, léase Kapital o símiles con la misma naturaleza cultural.




Hasta aquí este primer acercamiento a “Las peores Tabernas de Madrid”
Hasta más ver.
la taberna de baito

2 comentarios:

  1. Gigante crónica de la noche del sábado. SHOKO es una mezcla entre el peor de los infiernos y el plató de Mujeres y Hombres y Viceversa. Para la próxima, que espero que sea pronto, espero ir a algún lugar en el que suene el siempre amable y socorrido Rock N Roll que nos apasiona. Saludos.

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    1. XDD gracias compañero, y que conste, y así lo he mencionado en la entrada, que con todos ustedes me lo pase en grande, ya sea en esta especie de infierno del shoko o donde quiera el destino la próxima vez ;)

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